Tantas veces las palabras que pronuncia la iglesia a través de sus miembros, de sus ministros, de sus pontífices, son como estos remolinos de viento, que una vez lanzados al aire perdemos su control; que una vez impulsados por el aliento del que sopla ya no están dirigidos por su voluntad, pero que tenemos la certeza de que su semilla se posará y dará fruto, aunque eso no siempre pueda saborearlo quien sopló. Para que las recientes palabras de Benedicto XVI puedan ser sostenidas en el aire aunque sea fugazmente las exponemos aquí. Para eso, y para que volvamos a escuchar cúal es nuestra vocación, ser buscadores de la verdad, partiendo de las preguntas que interpelan nuestra cabeza y nuestro corazón.
Según el pensamiento humano, ¿es lógica la idea de Dios? ¿O es necesaria una revelación? A estas dos preguntas se enfrentan Félix Duque y Bruno Forte, en un apasionante debate entorno a la cuestión de Dios.
El verano es un tiempo idóneo para realizar nuestro añorado sueño de invierno: el descanso. A lo largo del año nos reservamos aquellas lecturas que más nos gustan, que durante el curso no podemos comenzar por falta de tiempo o por falta de tranquilidad. Para ayudar al lector a elegir aquellos títulos "que bien valgan una siesta", presentamos algunas novedades editoriales.
[+]¿Qué puedo encontrar en los cuadros de Turner?
Pablo López Raso
¿Es posible que un cuadro sea Palabra? ¿Es capaz una pintura de convertirse en poesía? ¿Cómo puede una pincelada dirigir la mirada al infinito? La respuesta tampoco se puede verbalizar. La exposición de William Turner en el Museo del Prado es buen momento para enfrentarse a esta interpelación y encontrar las respuestas en trazos de color.
Feuerbach o la imposibilidad de la Belleza
En la historia de la argumentación atea, la negación de Dios por supuesta contradicción con la presencia abrumadora del mal aparece en un segundo momento. El primer argumento ateo, en cambio, denuncia que Dios es una personificación sublimada de todas las cualidades que al ser humano le gustaría poseer: poder, felicidad, sabiduría, eternidad... Ésta viene a ser, con diferencias de matiz, la postura de algunos sofistas griegos. Y éste va a ser el primer y principal argumento que se esgrima en la modernidad contra el Dios cristiano, tal y como lo formula en el siglo XIX Ludwig Feuerbach, el gran precursor del ateísmo marxista. Tanta Belleza no puede ser posible.