El Ateneo Pontificio Regina Apostolorum y el Centro Pascal de apologética organizaron conjuntamente un congreso internacional en Roma, durante los días 29 y 30 de abril.
Dicho congreso nace de la necesidad de pensar sobre un tema que no nos deja indiferentes como lo es la nueva apologética. Ya el Papa Juan Pablo II exhortaba a ello tanto en la Exhortación Apostólica Ecclesia in America como en el discurso que pronunció el 7 mayo del 2002 a la conferencia episcopal de las Antillas: "es necesario que los fieles pasen de una fe rutinaria [...] a una fe consciente, vivida personalmente. La renovación en la fe será siempre el mejor camino para conducir a todos a la Verdad, que es Cristo" (n. 73). "Por eso, es esencial desarrollar en vuestras Iglesias particulares una nueva apologética para vuestro pueblo, a fin de que comprenda lo que enseña la Iglesia y así pueda dar razón de su esperanza (cf. 1 P 3, 15)".
Bajo el título: "Una nueva apologética para un nuevo milenio", se dieron cita diversas autoridades tanto académicas como eclesiales. Se contó con la participación de moderadores como algunos de los principales apologetas italianos: Gianpaolo Barra, Rino Cammilleri, Giacomo Samek Lodovici, Don Pietro Cantoni, Corrado Gnerre, Antonio Gaspari, P. François-Marie Dermine y Giuseppe Ferrari.
Las reflexiones de carácter filosófico y teológico sobre la nueva apologética fueron ofrecidas por Mons. Giuseppe Lorizio, el P. Pedro Barrajón Rector Magnífico del Ateneo, Don Nunzio Capizzi, el P. Rafael Pascual L. C., el P. Jesús Villagrasa L. C. y el P. Alfonso Aguilar L. C. (director del Centro Pascal, una nueva asociación cultural de carácter apologético).
El congreso llegó a su fin con las intervenciones sobre las cuestiones existenciales de la apologética y la pastoral universitaria del P. Florencio Sánchez L. C. y de Rocío Solís (director y subdirectora respectivamente del Instituto John Henry Newman, un centro de apologética con sede en la Universidad Francisco de Vitoria).